ZONA SILENCIO
Dr. Mario de Jesús Arias Cruz.M&e
Importante es encontrarse consigo mism@; eso, lo logramos en el silencio
Estimad@s amig@s, que tengan un feliz domingo:
Viajar por Europa es una verdadera delicia pero; lo más económico y adecuado es viajar por ferrocarril. L@s europe@s, entienden que la contaminación es un problema que deben enfrentar y resolver; por lo que los trenes son eléctricos; el petróleo que compran les sale caro y escasea y es por ello que con éstos trenes, “matan dos pájaros de una pedrada”; economizan y cuidan el ambiente que a ell@s sí les preocupa.
En ese continente, los trenes más confortables, limpios y organizados son los de Alemania y Suiza. Subirse en 2ª clase es como estar en 1ª de otros países; la diferencia entre 1ª y 2ª es que en 1ª, se pueden reservar los lugares y tienen un poco de más lujo y confort.
En estos países, existe en cada tren un vagón que se le denomina zone Ruhe o zona silencio y, para permanecer es indispensable no hablar en voz alta. Si porta algún aparato eléctrico, es necesario utilizar audífonos pero sobre todo, respetar el espacio y tranquilidad de l@s demás pasajer@s.
Así como los trenes; las ciudades son también pacíficas y tranquilas; de éstas ya platicaremos otra ocasión.
Al indagar el porqué de esta zona, me explicaban que la paz y tranquilidad de tod@s las personas depende que tod@s entendamos en que se necesita paz y tranquilidad para todas las actividades de la vida.
La paz y la tranquilidad mejoran la producción, el bienestar y sobre todo, evitan en gran medida los conflictos y dificultades entre l@s ciudadan@s y las familias y por tanto, el pueblo será más tranquilo, pacífico y por consecuencia feliz.
Al recordar esta particularidad, comprendo que no hay ninguna comparación con nuestros medios de transporte -sucios y ruidosos vehículos-, conductores improvisados; potenciales asesinos que atropellan a las personas; conducen con la consigna de llegar; no importa lo que suceda con sus usuari@s ni con los peatones o vehículos que se crucen en su camino.
Al referirme a ellos, seguramente algun@ de ustedes ya se ha subido a un autobús urbano o ha sufrido algún contratiempo o algún familiar ha sido atropellado.
El colmo; el ferrocarril ha desaparecido por incosteable -así lo dijeron las autoridades-; un medio de transporte que podría disminuir los costos de traslado y la contaminación tan exagerada que padecemos en las ciudades.
Los ferrocarriles en estos países los maneja el estado -donde son democráticos y muy cuidadosos-. ¡Podríamos hacer algo parecido en nuestro país!; perdón; estaba soñando…
Quienes conducen los transportes deben trabajar para sostener a su familia… ¿a costa de provocar dificultades y accidentes en otras familias?
No les importa ninguna familia y con sus dificultades, provocan problemas en otras familias y a sus familias las dejan desamparadas; ya que si mi familia no me preocupa, menos me preocupará la sociedad.
El ruido es causante de muchísimas dificultades y no sólo en los conductores; en todas las personas que se exponen a este fenómeno.
La gran mayoría de pacientes (hombres y mujeres) llegan al consultorio con una carga de stress muy fuerte; en el trabajo no pueden estar tranquil@s; en la calle el ruido -claxonazos y aparatos estridentes- que les alteran; el tráfico es muy abundante y ruidoso; en fin, todo los perturba.
Al llegar a casa…un radio receptor a todo volumen; un televisor encendido; la lavadora; la licuadora; la aspiradora y todos los aparatos eléctricos encendidos provocan un ruido infernal.
Y lógico; el que entra… ¡explota!
Paradójicamente muchísimas personas no pueden estar en silencio -como si ya se hubiesen acostumbrado al ruido-
¿Porque muchas personas no pueden estar en silencio?... porque tienen miedo a encontrarse con su realidad.
Ese espacio de soledad transitoria y de silencio fugaz, lo podemos utilizar para nuestra reflexión; para calmar nuestra alma o nuestro espíritu y, para entendernos antes de buscar entender a l@s demás.
Much@s temen este momento porque caerán en cuenta que su vida ya no les funciona; que lo que viven no les satisface; que lo que han dejado de hacer es porque no saben ni siquiera que es lo que quieren -ya que han hecho siempre lo que otr@s les han indicado y nunca lo que han deseado-; que son conformistas con lo que son y no buscan superarse; que saben que la mediocridad es su forma de ser; que empiezan las cosas o actividades y nunca las terminan; que se muestran accesibles cuando realmente ignoran a l@s demás; que viven con una pareja a la que no aman; que a sus hij@s ni siquiera les conocen; que nunca conviven con la familia porque prefieren estar con sus amig@s; que tienen y desarrollan un trabajo que no les gusta y no lo cambian porque deben llevar dinero a casa; que se sienten frustrad@s por vivir una vida que no eligieron y vieron en la necesidad de vivir; porque dicen que son felices pero ni siquiera saben que es ser feliz; porque ejercen una sexualidad sólo porque tienen genitales y deben ejercerla; tienen una pareja sólo porque tod@s l@s demás tienen una; estudiaron una carrera que no les gusta sólo porque sus compañer@s fueron a esa facultad; viven en casa de sus padres al ser incapaces de construir la propia; tienen un (a) novi@ porque los demás tienen un(a); tuvieron relaciones sexuales sólo porque l@s demás del salón ya las tuvieron y para colmo no les encuentren ningún chiste; tienen una vida sexual insatisfecha y no pueden decírselo a la pareja para mejorarla.
Es la razón por la que prefieren el ruido; el caos porque estar en zona silencio hará que vuelvan la atención a su persona y se darán cuenta que la vida y lo que viven no les gusta.
Las culturas orientales, son proclives a escudriñar en el interior de la persona. La meditación y la reflexión son sus mejores armas; el buscar su destino y encontrar el sentido de su vida les acerca más a su Dios y esto les hará seres verdaderamente felices.
Cuando invito a mis pacientes a reflexionar; a tener un espacio de soledad, tranquilidad; de reflexión y búsqueda de sí mism@s, es porque sé que encontrarán la respuesta a muchas de las interrogantes que a lo mejor esperan que otr@s... les den la respuesta.
La verdadera paz, tranquilidad, amor y felicidad, muchas personas lo van buscando por la vida; en lo que hacen; en la pareja; en las relaciones sexuales, y en tantos actos de su vida buscan pareja, para que les haga felices. Con ansia esperan encontrar quien les proporcione la felicidad que creen se merecen y que algo o alguien pueda proporcionarles; cuando todo está en su interior; en saber lo que quieren; en hacer con la familia que se forme un circulo de amor; en transmitir esa paz y tranquilidad a todas las personas con las que tengan algún trato.
Sé que al principio es difícil y no tan accesible pero…¿puede usted amig@ lector(a) intentar crear su zona silencio, para encontrar su equilibrio; vivir mejor con su familia y entonces… ser verdaderamente feliz?
Recuerden que les espero todos los miércoles en el noticiero radiofónico: “Panorama Informativo Oaxaca” de Grupo ACIR, en el 89.7 de FM de 2 a 3 de la tarde, donde transmito mis conocimientos y experiencia al tratar problemas de identidad personal, identidad sexual y de pareja; agradezco de antemano la compañía. Colaboro en éste su diario “El Imparcial” desde hace más de 3 lustros, cada domingo. Gracias por permitírmelo. Esta labor informativa me apasiona y la seguiré haciendo, mientras el creador lo permita y ustedes me sigan leyendo… seguiré. Así mismo, les agradezco sus críticas y comentarios al correo electrónico: totalmente_sexo@hotmail.com. La próxima colaboración espero que les agrade; el tema: “Vacaciones”, en éste su espacio de Sexología, con su amigo de siempre, Médico Sexólogo y Psicoanalista Dr. Mario de Jesús Arias Cruz, quien les atiende previa cita en la 1ª privada de Jacarandas 117; San Felipe del agua. Solicítenla al 520-21-69 ó al cel. 044-951-547-3942.






