Viernes, 24 de Mayo de 2013

La “Cosa Nostra” tricolor

Raúl NATHÁN PÉREZ

1).- Un partido de mafias y cofradías

¿Qué es el partido tricolor? Parafraseando a J. C. Marina: “Es una Babilonia de bajas morales y altos alquileres”. Pero el PRI oaxaqueño es algo más: botín de ex gobernadores y alforja de simuladores. De arreglos truculentos y complicidades; coto de opacidad y juego perverso. Partido de mafias y cofradías; de traidores y arribistas; saltimbanquis y trepadores. Nuestros especímenes son verdaderos genios de la supervivencia, que se han pasado la vida medrando de la caja pública: primero como diputados o senadores, luego como gobernadores –para desgracia nuestra-. Ahora son los nuevos depositarios de la moral pública, de la decencia y la democracia. Apuntalan, promueven, impulsan, cilindrean, manipulan y palomean, no a los mejores cuadros, ni a la experiencia política o legislativa, sino a los socios y cómplices; dóciles y maleables. ¿Son acaso Eviel Pérez Magaña y Sofía Castro Ríos, las mejores cartas para el Senado? Obviamente no. Ambos son producto de los dados cargados y decisiones amañadas, que seguirán sumergiendo al tricolor en el descrédito y la simulación. Son parte de la nomenclatura priista, esa mafia que brinca de curul en curul sólo para apochotarse en las mismas. ¿En sus dos incursiones en la Cámara de Diputados federal, hay algo de qué pueda reconocerles la ciudadanía oaxaqueña? Salvo que la procesadora de mezcal gestionada por Castro está en manos de la familia o la bonanza de las constructoras, absolutamente nada.

 

2).- ¿Y dónde está la militancia? Interrogantes

Es una buena pregunta. La verdadera militancia priista oaxaqueña asemeja un corral de ovejas: las que balan de contentas y las descarriadas, frustradas e inconformes. ¡Perdón por la analogía! ¿Ha sido una verdadera oposición al interior del tricolor el llamado “Frente Renovador por un PRI para todos”, que cilindrea Germán Espinosa? No. ¿Ha tenido algún papel relevante el “comité legítimo”, de Javier Mendoza Aroche y Virginia Hernández? Sí. Sólo ha servido como pantalla para que ciertos lagartones se monten sobre el trabajo realizado e impongan a sus cómplices, que no amigos ni incondicionales. Que aquellos se conformen con suplencias. A lo mejor ni los pelan. Los restos del necrosado partido tricolor se repartieron entre dos, salvo Luis Antonio Ramírez, que es harina de otro costal. ¿Habrá algún compromiso con el gobierno de la alternancia que encabeza Gabino Cué, a cambio de jugosas obras, para hacer perder a “su” partido? Es posible. Hay quienes tienen el genio de Mirabeau: la ubicuidad y la conveniencia. Al ver las caras de los cuasi ungidos para los once distritos, no sabe uno si doblarse de dolor o morirse de risa. ¿Qué harán en la Cámara Baja, algunos personajes que son incapaces de articular siquiera un discurso coherente, perfectos desconocidos o buenos para nada? ¿No fue suficiente con el lenguaje carretonero de Margarita Liborio y Sofía Castro, en el affaire con el finado Memo Zavaleta? Sería bueno saber hasta cuándo habrá en dicho partido, ungidos que tengan tablas, inteligencia y enjundia, para defender las causas priistas, no simples levanta-dedos.

 

3).- La visión patrimonialista

En los 80s fueron dos autores –cuyas obras están agotadas hoy- que probaron la visión patrimonialista de la política mexicana: Peter H. Smith y Roderic Ai Camp. Antes fue don Luis González, con La ronda de las generaciones. Padres políticos quieren que sus hijos sean políticos, aunque sean unas papas. El amante le deja el cargo a la querida. Cuando se es gobernante se premia el placer: al segundo frente hay que darle dinero, cargos públicos, puestos de elección popular. Hay que arreglarle el futuro, pues. Para subir por el elevador en el servicio exterior, es conditio sine qua non tener papá diplomático, aunque el vástago no rebuzne, porque no se sabe la nota. Ello no sólo pasa en el PRI, pasa en todos los partidos, salvo que en el primero –como en Oaxaca- es la misma bazofia la que se reproduce. Enchufados una y otra vez, diputados locales, federales, senadores, van de un cargo a otro, como pedo en bacinica. La democracia tricolor no es una ficción: es una broma de mal gusto. Por eso han perdido vergonzosamente, en el 2006 y en el 2010. Ahí están los dos cuasi propietarios: Murat y Ulises, en plena batalla campal, tendiendo la cama para una nueva debacle. Hay razón pues de que el candidato Enrique Peña Nieto y el presidente del CEN priista, Pedro Joaquín Coldwell, estén convencidos de que para hacer política en nuestro ambiente aldeano priista, hay que nadar de muertito en una alberca de mierda, como dijo J. Esponda.

 

BREVES DE LA GRILLA LOCAL:

--- Un atribulado Gabino Cué, no ve lo duro sino lo tupido. Tres temas le quitan el sueño. 1) El trillado asunto de los “desplazados”, miembros del beligerante MULTI, en donde se mezcla la ficción con la realidad y, sin duda el manipuleo de los mismos de siempre: Cilia, Uvi, “La otra campaña”, Atenco, Pancho Villa y la misma basura radical. 2) El revire de la SCJN en el tema de Los Chimalapas, que exhibió a nuestro gobierno como un párvulo en asuntos de trascendencia jurídica y 3) El famoso distribuidor vial de “Cinco Señores”, licitado mañosamente y a espaldas de ciudadanos, vecinos, colegios y el flamante COCOSINFRA. Lo peor de todo es haberlo otorgado a la “Compañía Constructora del Sureste, S.A. de C.V.” de manera sospechosa. Antes de que el maestro Toledo, Pro-Oax y otros le hagan un hoyo al gobierno de la alternancia, bien haría Perlita Woolrich en esclarecer algo de la opacidad que acompañó a esta asignación.

--- Ante la incapacidad del gobierno de parar las constantes agresiones y violación a las garantías constitucionales por parte del Cártel-22, debe ser la sociedad civil organizada: padres de familia, organismos empresariales, profesionistas, clubes de servicios, etc., quienes detengan esta agresión constante y permanente a la educación pública.

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