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WASHINGTON (AP).- La Casa Blanca se aprestaba a conmemorar este sábado por la noche la independencia de Estados Unidos con una tradicional barbacoa y fuegos artificiales, como muchas ciudades del país.
El presidente Barack Obama y la primera dama, Michelle Obama, regresaron de la residencia de descanso en Camp David a tiempo para la celebración del Día de la Independencia. Los Obama han invitado unas 1,200 familias de militares para la celebración.
Horas antes de la celebración, el grupo de rock Foo Fighters hacía un ensayo cuyo estruendo se expandía por todo el jardín sur de la Casa Blanca.
Las celebraciones por la independencia estadounidense se realizaban en todo el país, aunque los preparativos para una de ellas se vieron ensombrecidas por un accidente.
Las autoridades de Carolina del Norte informaron que hubo una explosión de fuegos artificiales en Ocracoke Island cuando se instalaba el sistema de exhibición para la celebración por la noche. Un técnico murió y otros cuatro quedaron heridos de gravedad.
Robert Raborn, encargado del muelle Anchorage Marina dijo que los fuegos artificiales, que debían durar 40 minutos, se esfumaron en apenas cuatro segundos.
Reabren corona de la Estatua de la Libertad
Los primeros visitantes en casi ocho años al interior de la corona de la Estatua de la Libertad hicieron ayer el arduo ascenso a su cumbre mientras Estados Unidos celebraba su Día de la Independencia y uno de los afortunados consideró que el sitio era el escenario perfecto para el romance y le propuso matrimonio a su novia.
La estatua se cerró al público después de los ataques del 11 de septiembre del 2001. La base, el pedestal y la plataforma de observación exterior reabrieron en 2004, pero el ingreso al pequeño observatorio desde el interior de la corona siguió cerrada.
"Siento como si hubiera nacido hoy", dijo Andrea Balfour, de 38 años, mientras se preparaba para subir los 354 escalones con su hija Mona, que ganó un concurso de ensayo para subir a la corona el día de su décimo tercer cumpleaños.
La visita era para ambas "su mayor sueño", dijo Balfour.
Otro de los visitantes, Aaron Weisinger, de 26 años, se arrodilló en el estrecho piso del tope de la estatua y mostró un anillo de diamante a su novia Erica Breder, que sorprendida apenas alcanzó a murmurar un sí.
"Que me que pidiera que nos casáramos en la corona fue algo perfecto", dijo Breder, de 25 años.
La corona permaneció cerrada desde los atentados de 2001 porque las estrechas escaleras de caracol no permitían una evacuación fácil en caso de una emergencia y no cumplían con las reglas de construcción y seguridad para incendios, informó el servicio de Parques Nacionales.
Los turistas solían padecer fatiga por el calor, la falta de respiración o ataques de pánico, claustrofobia y temor a la altura, dijo el vocero Darren Boch.
El representante Anthony Weiner luchó durante años para que la corona se reabriera y alguna vez dijo que la decisión de mantenerla cerrada era una "victoria parcial para los terroristas", además de que era vergonzoso que estuviera fuera de alcance del público durante tanto tiempo.
La reapertura "representa una vindicación personal", dijo Weiner. "Es agradable caminar por los dedos de los pies de la estatua, es bonito respirar el aire de la isla de la Libertad. La verdad no se ha vivido la experiencia hasta que uno llega a la punta de su corona. Muchos estadounidenses lo podrán hacer ahora", agregó.
Por el momento se han vendido 14 mil 500 boletos para visitar la corona. La mayoría son visitas hasta finales de agosto, aunque ya están a la venta las entradas para el otoño boreal y días posteriores.
La Estatua de la Libertad, que tiene de 93 metros de altura hasta la punta de su antorcha, fue diseñada para conmemorar el centenario de la declaración de independencia de Estados Unidos en 1876. (Con información Suzanne MA)
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