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“…Las circunstancias por las cuales se vence la barrera de consultar a un profesional de la salud, muchas veces son por padecer cuestiones físicas, pero también, es el afán de ser atendido, escuchado y comprendido: la mayoría de las veces, las emociones regulan muchas de las funciones de nuestro cuerpo; cuando la interrelación médico/paciente deja de ser protocolaria y se establece un vinculo de confianza, existe la posibilidad de que el paciente muestre un verdadero apego al tratamiento integral…” tal y como lo mencionó la Lda. Ma Carmen Avendaño: estudiante de investigación en el IPN, sede Oaxaca, en el artículo anterior.
Por otra parte estimado lector: el comportamiento está basado en una estructura tanto del carácter como del temperamento, mismos que… conforman una personalidad en el ser humano, la cual le permitirá o le evitará aprender, hacer, ser y compartir; en esta ocasión la Dra. Ma del Consuelo Adame Rodríguez opina sobre la personalidad y sus trastornos.
En estos tiempos hemos escuchado en programas de radio, visto en la televisión e incluso nos han informado por este medio, situaciones del comportamiento de personas que tienden a un “Trastorno Tipo Bipolar”, pero creo que en la mayoría de los casos se presta a malas interpretaciones, ya que un gran número de personas confunde situaciones un tanto cotidianas de la vida, con lo que realmente es un trastorno tal.
Hoy no hablaremos de trastorno bipolar, sino de los de otro tipo, que debemos descartar previamente para poder después enfrascar a un paciente como “bipolar”. Se trata de “Trastorno de la personalidad” siendo este un grupo de patrones de comportamiento o de experiencias internas, donde debemos valorar como personal de salud
Las formas que el paciente tiene de percibir e interpretarse a si mismo, a los demás o a los acontecimientos que se presentan día a día; la gama, intensidad, labilidad y adecuación de su respuesta emocional; la actividad interpersonal, así como el control de los impulsos.
Antes de continuar, debemos saber que, como cualquier persona, podemos tener cierta impulsividad o reacción ante una situación de estrés; es normal, por ejemplo el sentirse triste ante la pérdida de un ser querido, incluso encerrarse y llorar mientras vivimos el duelo. De la misma manera se vive un duelo ante el término de una relación, o la separación de un ser amado. El problema está cuando el paciente realiza esfuerzos frenéticos para evitar un abandono real o imaginario, cuando se lleva un patrón de relaciones interpersonales inestables e intensas, con idealización y devaluación; cuando existe una alteración de la identidad (autoimagen), impulsividad en gastos, sexo, abuso de sustancias, atracones de comida, sentimiento crónico de vacío, dificultad para controlar la ira o lo que es peor intentos o amenazas suicidas o comportamiento de automutilación.
De igual modo podemos considerar como normal el hecho de pretender superarnos en todos los aspectos: familiar, social, laboral, etc. o el querer vernos bien con respecto a nuestra imagen. El problema está cuando se presenta excesiva emotividad y búsqueda de atención, utilizando permanentemente el aspecto físico para este fin, mostrando autodramatización, teatralidad y exagerada expresión emocional; o quien muestra un grandioso sentido de autoimportancia como el exagerar logros; esperar ser reconocido como superior; preocupado por fantasías de éxito ilimitado; poder; brillantez; belleza o amor imaginarios; quien exige admiración excesiva, con expectativas irrazonables de recibir un trato de favor especial, quien frecuentemente envidia a los demás o cree que los demás le envidian a él, presentando comportamientos o actitudes arrogantes o soberbias.
Además debemos medir el tiempo de presentación de estos síntomas, para poder determinar si existe, realmente, un trastorno en su personalidad, o si su comportamiento sólo obedece a una situación actual que lo desencadenó. De esta manera, puede establecerse la presencia o la ausencia de un trastorno de la personalidad.
Dra. María del Consuelo Adame Rodríguez
Especialista en Medicina Integrada
Comentarios: medicina.integral@hotmail.com
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