
Un muerto, una veintena de heridos, daños a comercios y bancos, la suspensión del transporte urbano y la colocación de una decena de barricadas en diferentes puntos de la ciudad, dejó la conmemoración del tercer aniversario del fallido desalojo del 2006.
Tras el retiro de las barricadas la mañana de este domingo, los integrantes de la Sección 22 del SNTE y la APPO, se alistaban para efectuar una megamarcha, cuando a las 10:15 horas aproximadamente, se registró la explosión de una camioneta cargada de explosivos.
El encargado del hotel del magisterio, Alberto Gasga Barenca, de 21 años de edad, murió cuando la unidad en la que transportaba cohetes y pólvora explotó sobre la carretera internacional 190, cerca del puente peatonal de la agencia municipal de Viguera.
"El fuego que sacan los cohetones para propulsarse alcanzó a otros que estaban en la misma camioneta. Fue un descuido", señaló un testigo en el lugar del siniestro. Otras ocho personas que resultaron con lesiones graves, fueron trasladadas al hospital civil “Dr. Aurelio Valdivieso” y hospital Presidente Juárez del ISSSTE.
En tanto, poco antes de las 11 de la mañana, la zona poniente de la ciudad y sus principales arterias presentaban una intensa carga vehicular debido a movilización que según los organizadores congregó a unos 500 mil; las corporaciones reportaban cerca de 10 mil.Ante la megamarcha los empresarios del transporte acordaron suspender el servicio por la mañana. El traslado de ciudadanos y manifestantes lo llevaron a cabo propietarios de camionetas particulares, quienes cobraron cinco pesos por persona y taxis foráneos quienes incrementaron la tarifa a diez pesos.
De nuevo el vandalismo
En tanto, propietarios y trabajadores de dos establecimientos comerciales que fueron dañados a pedradas por un grupo de jóvenes que se cubrían del rostro mientras participaban en la marcha magisterial, se mostraron incrédulos porque pese a que el gobierno ya sabía de la marcha, no hizo nada para evitar este tipo de desmanes que dañan económicamente a los oaxaqueños.
Juan Aguirre Salazar, encargado del departamento de ropa del centro comercial Chedraui, exigió a las autoridades que se proceda en contra de los “vándalos” que dañaron la empresa, sin embargo, dijo que los más perjudicados son los clientes que asisten a realizar sus compras y sufren pánico al ver ese tipo de situaciones.
Este mismo grupo de jóvenes arremetió a pedradas contra las instalaciones de la empresa automovilística “Autos Mexicanos Nissan”, ocasionando daños en los cristales y en cuatro autos nuevos. Él vandalismo también alcanzó el restaurant del Marqués del Valle, así como Banco Santander en el centro histórico.