
Números rojos
95 periodistas murieron en 32 países en el ejercicio de su profesión durante 2008
9 periodistas perdieron la vida en México en 2008
Ranking
1.- Irak
2.-México
3.- Afganistán
4.- Somalia
5.- Congo
6.- Gaza
El ejercicio periodístico en México, se encuentra en riesgo latente por los cárteles de la droga, que han perpetrado asesinatos y desatado amenazas contra periodistas que representa un atentado en contra de la libertad de expresión que precisa de la acción inmediata de las autoridades y de la solidaridad de la prensa mundial.
La “ola de criminalidad” se ha agravado y se ha traducido en muerte de nueve periodistas en 2008 -en comparación con tres en 2007-, que ha colocado a México en el segundo puesto de los países más peligrosos, después de Irak, según el informe anual de Campaña Emblema de Prensa (PEC).
Destaca que además de los asesinatos, “hubo numerosos secuestros de periodistas en Afganistán, Somalia, la República Democrática del Congo, Irak, Gaza y México”.
En Pakistán, que ocupa el tercer lugar, murieron ocho periodistas en 2008 -por 5 el año pasado-. Se observó una degradación “muy clara” en las zonas tribales cercanas a la frontera con Afganistán.
Lo siguen India con siete muertos, por dos en 2007, Filipinas con 6 muertos, por cuatro en 2007, Georgia con cinco muertos y Rusia con cuatro muertos, contra uno en 2007.
Un total de 95 periodistas murieron en 32 países en el ejercicio de su profesión durante 2008 y México ocupa el segundo lugar de la lista de los países más peligrosos.
Para la organización “Reporteros Sin Fronteras”, México se mantuvo en 2008 como uno de los países más peligrosos a nivel mundial para ejercer el periodismo.
“Por motivos profesionales”, fueron asesinados cuatro periodistas en México, por lo que clasifica al país como zona “caliente”, y revela que las agresiones contra periodistas se han extendido a quienes publican en Internet.
De hecho 2008 abre estadísticas de persecución, encarcelamiento, homicidio, secuestro, censura contra ciberdisidentes. El reporte anual ubica como los países más peligrosos para ejercer el periodismo a Irak, Pakistán, Filipinas y México, debido a “conflictos armados, violencia político-mafiosa o el terrorismo”.
El periodismo en riesgo por el narco
Durante la conferencia titulada “Silenciados por el miedo”, auspiciada por la Escuela de Periodismo de la Universidad de Columbia, Estados Unidos de Norteamérica, se analizaron los peligros que el narcotráfico representa para los comunicadores mexicanos. Los temas abordados por los especialistas invitados señalaron que la corrupción, la impunidad, la falta de leyes apropiadas y la indiferencia de amplios sectores de la sociedad han agudizado la situación de riesgo en el ejercicio periodístico en el territorio mexicano.
Según cifras del Comité para la Protección de Periodistas, a la fecha han sido asesinados siete periodistas desde el 2000 y 16 más por razones no establecidas, además que ante los constantes enfrentamientos entre narcotraficantes con militares y policías, los comunicadores mexicanos hacen su cobertura informativa entre dos fuegos.
“Los periodistas están en una posición increíblemente vulnerable en que cierto tipo de cobertura que podría parecer rutinaria podría ser percibida como favorable para uno de los bandos y desfavorable para el otro”, expresó Joel Simon, director ejecutivo del CPJ.
Otros destacaron las enormes presiones e intentos de intimidación que reciben los periodistas que cubren el negocio de las drogas.
“Si un periodista se resiste a las citaciones judiciales, es multado, arrestado, es obligado a comparecer en los tribunales. Si el periodista declara, entonces su testimonio es interpretado por los narcotraficantes como cómplice de sus enemigos y se le pone un precio a su cabeza… el reportero no tiene ninguna garantía para trabajar, sólo la que se puede proveer él mismo administrando la información que obtiene y en muchos casos huyendo para evitar ser atacado”, afirmó Alfredo Quijano, editor del diario Norte de Ciudad Juárez.
Algunos conferencistas señalaron que el problema es mucho más amplio: “Somos una sociedad corrupta, hay que aceptarlo para poder cambiar”, dijo Gerardo Priego Tapia, diputado del Partido Acción Nacional (PAN), quien encabeza una comisión que investiga la violencia contra los periodistas.
“Las dos principales fuentes de agresión contra periodistas son la delincuencia organizada _ no sólo el narcotráfico _ y las autoridades corruptas. Pero el escenario más grave para cualquier periodista en México es la alianza entre estos dos”, añadió.
Ramón Alberto Garza, presidente de Indigomedia, propuso a la internet como una manera de que los periodistas puedan burlar la censura y la concentración de medios, pero otros, como Denise Dresser, investigadora del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), señalaron que ello conlleva limitaciones debido al alto costo de conexiones de banda ancha.
Por su parte 13 organizaciones civiles, editaron en agosto pasado su reporte Libertad de Prensa en México: La Sombra de la Impunidad y la Violencia, que es una profunda investigación sobre la situación del periodismo mexicano.
En los últimos ocho años, señala el documento, por lo menos 24 periodistas y trabajadores de los medios han sido asesinados, ocho más permanecen desaparecidos y decenas han sido amenazados, intimidados o agredidos en razón de su oficio. La mayoría de las agresiones contra periodistas se encuentra en total impunidad, lo que provoca un estado generalizado de autocensura.
Periodismo en medio de espiral de violencia
Ante tales condiciones, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), alertó que el ejercicio del periodismo se desarrolla en México en medio "de la peor espiral de violencia de los últimos años", que ha derivado en ataques contra "las libertades de expresión y prensa".
Juan Fernando Healy, directivo de grupo Periódicos Healy, presentó ante la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, el informe correspondiente a México, país en el que han muerto tres periodistas en los últimos seis meses víctimas de la violencia.
“Las agresiones e intimidaciones contra comunicadores y medios de comunicación continúan" y "la falta de resultados en investigaciones de crímenes y atentados contra periodistas y medios de comunicación evidencia una ausencia de voluntad de los Gobiernos estatales y federal para resolverlos", dice.
Sobre la falta de los resultados en las investigaciones, el representante mexicano dijo que "el caso más representativo es el del periodista Alfredo Jiménez Mota del periódico "El Imparcial", quien permanece desaparecido desde el 2 de abril de 2005.
Un informe de la Misión Internacional de Periodistas que visitó México en abril de 2008, sostiene que “los principales obstáculos para el ejercicio periodístico son el crimen organizado, la corrupción, la falta de voluntad política y la omisión del Estado para proporcionar protección".
"Otro de los obstáculos que no se han eliminado es la distribución arbitraria de la publicidad oficial frecuentemente utilizada por los Gobiernos locales y estatales como herramienta de presión y control. Esta se asigna como premio o castigo del gobernante en turno", denunció el representante mexicano.
Los 7 casos más graves
* El informe desgranó cronológicamente los siete casos más graves de violencia:
- El asesinato el 7 de abril de las reporteras Teresa Bautista Flores y Felícitas Martínez, de 24 y 20 años, que trabajaban para la radio de la comunidad indígena Triqui "La Voz que Rompe el Silencio", que se caracteriza por denunciar los abusos contra la comunidad india.
- El 8 de mayo, el periodista Emilio Gutiérrez Soto, del diario "El Norte" de Ciudad Juárez, denunció que un grupo de 50 militares ingresó de manera violenta a su domicilio tras lo cual solicitó asilo político en EU.
- El 13 de junio, el fotógrafo Tomás Montejo, de un periódico local de Villahermosa, Tabasco, denunció una agresión policial y el robo de la memoria de su cámara. Los agentes acusaron a los medios de "matar" a los policías por mostrar sus rostros en los medios.
- El 30 de julio las casas de los locutores Jorge Aragón y Melesio Melchor, de la radio comunitaria "Zaachila", fueron acribilladas. Los reporteros responsabilizaron al alcalde de Zaachila, Noé Pérez, que los acusa de ser "una radio pirata".
- El 1 de agosto, el reportero Víctor Molina, del diario "La Verdad", de Ciudad Victoria (Tamaulipas), y su familia fueron detenidos, agredidos verbalmente y golpeados.
- El 5 de agosto el reportero Jorge Inzunza, del "Sol de Sinaloa", fue agredido a culatazos y despojado de su cámara por soldados cuando captaba un enfrentamiento con presuntos delincuentes.
- El 24 de septiembre el periodista Alejandro Fonseca Estrada, de Villahermosa, Tabasco, fue asesinado por desconocidos mientras colocaba mantas de protesta en las calles por la ola de violencia que vive esa ciudad. (EFE).