
Recordando que la orientación como parte del objetivo de la salud integral, independientemente del sexo y/o la edad, está considerada como una opción para las personas quienes están en busca de su propio bienestar, sin olvidar que existe un lugar o un grupo de profesionales que pueden ayudarle; así como le mencionaba el domingo anterior, es muy importante comprender, lo más pronto posible, el origen de las molestias que puedan causar alteraciones físicas o emocionales.
Muchos padecimientos infectocontagiosos crónicos y degenerativos, llegan a causar, de manera gradual, alteraciones mentales, tales como las manifestaciones psiquiátricas en las personas quienes son portadoras del virus de inmunodeficiencia humana (VIH tipo 1); esta infección y sus múltiples manifestaciones conforman un complejo bio-psico-social, sobre todo cuando las emociones se hacen evidentes en el transcurso de la enfermedad infecciosa.
Actualmente se ha comprobado que la depresión, considerada como la enfermedad psíquica más común en personas con VIH, se ha asociado con una mayor mortalidad en las mujeres seropositivas y en los varones en estadios avanzados de la infección; la prevalencia oscila entre un 4% y 22% de los varones y entre un 2% y 18% de las mujeres, sin embargo, con lo que respecta a los síntomas de la infección, los varones renuentes a expresar emociones son quienes experimentan una depresión mayor así como otras alteraciones del estado de ánimo, de la misma manera como sucede con los varones homosexuales seronegativos.
Por otra parte, las mujeres constituyen el 50% de los nuevos casos de infección por VIH en el mundo y representan desde el 1.9% hasta el 35% de compatibilidad diagnóstica con sintomatología depresiva y hasta un 60% en estudios comunitarios.
A grandes rasgos, independientemente de las alteraciones emocionales, es posible encontrar durante las fases inicial e intermedia de la infección por VIH-1, asociaciones con alteraciones del sistema inmunológico (enfermedades autoinmunes) y sistema nervioso en donde casualmente, predominaran las enfermedades neuropsiquiátricas, es decir: problemas tanto en la estructura como en la función del sistema nervioso que van desde otras infecciones como la encefalitis hasta los problemas degenerativos asociados con los procesos de neuropatía (polineuropatía desmielinizante, esclerosis múltiple).
Además de lo anterior puede existir una inmunosupresión por infecciones de micro organismos oportunistas o neoplasias, más aun durante la fase tardía, tal como sucede con el complejo crónico, degenerativo y mental de la Demencia-SIDA o de las complicaciones por el uso crónico de los retrovirales en donde además resaltan más los trastornos de ansiedad, depresión y el dolor haciendo presencia; es factible que sucedan alteraciones del sueño, del humor y algunas otras alteraciones cerebrales como encefalopatías en donde se involucre el metabolismo, episodios demenciales, micro organismos oportunistas como el herpes por mencionar alguno y… si las lesiones son predominantemente focales es factible encontrar signos y síntomas compatibles desde la toxoplasmosis, linfomas, leucoencefalopatía, tuberculomas hasta trastornos vasculares del sistema nervioso central, dentro de las cuales pueden resultar afectadas tanto las estructuras meníngeas como las de la medula espinal, por consiguiente, una afectación radicular y de los nervios periféricos además de estructuras musculares.
Tal como sucede en el (CDS) Complejo Demencia Sida en donde la afectación principal sucede en el Sistema Nervioso Central; este sindroma es causado directamente por el Virus de Inmunodeficiencia Humana tipo 1, el cual tiene un curso progresivo del alteraciones de memoria, conducta y trastornos musculares.
El próximo domingo conocerá un poco más acerca de este complejo, recuerde que el próximo 1º de diciembre se conmemora el día internacional de lucha contra el VIH-SIDA.
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